miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ecuador 46: Los incendios y las aves del Parque Metropolitano Guangüiltagua.

El Pájaro Carpintero de la Sierra

Como ya he relatado, la gran cantidad de incendios forestales registrados en años anteriores en Quito, me han hecho recordar los avatares que tuvimos que enfrentar en relación al tema de los incendios y sus efectos sobre la biodiversidad, cuando estuvimos a cargo del  Parque Metropolitano Guangüiltagua (PMG).

El Consorcio CIUDAD-Ecogestión administró el Parque Metropolitano Guangüiltagua, desde enero de 2007 hasta agosto de 2010, tras haber ganado un concurso convocado por el Municipio Metropolitano y la Corporación “Vida Para Quito”.

En la propuesta que presentamos a ese concurso habíamos incluido una serie de actividades de educación, comunicación e investigación sobre aves. Para ello invitamos a la ONG “Aves y Conservación” para que nos apoyara en nuestro reto de hacer del parque un espacio educativo y de esparcimiento que incentivara el respeto a la naturaleza y permitiera a los visitantes familiarizarse con las aves y la vegetación nativas.

“Aves y Conservación” se hizo cargo de manejar un conjunto de recorridos guiados para observación de aves; actividades periódicas de monitoreo de especies y la realización de cursos de capacitación para ornitólogos, educadores ambientales y público en general.

Las visitas guiadas tuvieron desde el inicio gran aceptación del público. Nuestros principales “clientes” eran las escuelas y colegios pero también numerosas familias y turistas de todo lado.

Niños, jóvenes y adultos recibían información general sobre las diversas especies, las diferencias de género, su plumaje, sus trinos, su hábitat y sus hábitos de alimentación y anidación.

Además se acompañaba esa información con folletos donde constaban las principales especies y sus características.

Ese material fue bellamente ilustrado por nuestro querido amigo el biólogo y conocido ornitólogo, Juan Manuel Carrión; fruto de su experiencia y gran conocimiento de las especies presentes en el parque, en los folletos que editamos con sus dibujos, se hicieron constar 24 tipos de aves, las más fáciles de ubicar y detectar.


 En el período que estuvimos a frente del parque, realizamos tres ediciones de este folleto que pudo reproducirse con el apoyo de la empresa privada. Las ilustraciones fueron complementadas y mejoradas de una a otra.


Las “visitas de observación de aves” fue uno de los programas más atractivos que mantuvimos con éxito mientras la administración integral del parque estuvo bajo nuestra responsabilidad. Mi agradecimiento afectuoso para los colegas de “Aves y Conservación” Sandra Loor, Adriana Lara y Christian Lllumiquinga quien fue el responsable de la mayoría de las visitas guiadas.

Juan Manuel nos diseñó también un muy bonito afiche con las aves del parque, que no fue factible imprimir pues Jimena Araujo y César Burneo, funcionarios de “Vida para Quito”, dieron largas permanentemente al desembolso de recursos para este tipo de iniciativas, a pesar de que eran parte de nuestra propuesta y se incluyeron en el presupuesto de nuestro contrato.

En las visitas guiadas y en las actividades de monitoreo realizadas por “Aves y Conservación” se lograron detectar 27 tipos de aves, de 12 especies distintas, en el Parque Metropolitano Guangüiltagua: Quilicos, Tórtolas, Vencejones Collarejos, Quindes (Herrero, Mosca Verde, Gigante, Rayito Brillante, Colilargo, Colacintillo Coliverde, Metalura Tiria y Soldado), Carpinteros de la Sierra, Solitarios, Pájaros Brujos, Toritos Chicos, Golondrinas (Ventricafé y Azuliblanca), Mirlos, Picoconos Cinereos, Pinchaflores (Negro y Pechicanelo), Ricchas, Huiracchuros, Monjas Pechiamarillas, Jilgueros (Común y  Pico de Oro) y Gorriones. Así nos reportaron en un informe que nos entregaron al inicio de nuestras actividades en el PMG. 


Posteriormente se detectaron cinco tipos adicionales, por ello en el afiche de Juan Manuel que luego usamos como carátula del folleto, constaban los dibujos de 29 tipos de aves.

Una de las especies que más interés despertaba en los visitantes, pues desde un inicio hacía parte de los folletos era el Pájaro Carpintero de la Sierra. 


Todo el mundo preguntaba por este personaje emblemático del Parque Metropolitano Guangüiltagua. Sobre todo los niños, pues asociaban ese nombre con la conocida caricatura del “Pájaro Loco” (Woody Woodpecker) del conocido dibujante Walter Lantz.  

En el parque no teníamos a Woody pero si a su primo, conocido vulgarmente como “Pájaro Carpintero de la Sierra” (en inglés su nombre es: Crimson-mantled Woodpecker, que se traduciría como carpintero de dorso carmesí), aunque su nombre científico es “Piculus rivolii” y pertenece a la especie denominada “Picidae”.

Según información que he podido encontrar en Internet “las Pícidas (Picidae) son una gran familia de aves del orden de las Piciformes que incluye 218 especies conocidas popularmente como pájaros carpinteros.

Los miembros de la familia Picidae tienen fuertes picos para taladrar los árboles y lenguas finas, puntiagudas y con pequeñas cerdas, para extraer la comida. Los picos de los pájaros carpinteros son habitualmente fuertes, largos y afilados, pues normalmente se alimentan de insectos, gusanos y larvas que pueden encontrar durante todo el año, capturándolos bajo la corteza, en el interior de los árboles o en troncos caídos.

Anidan en cavidades que ellos mismos excavan en los árboles. Los nidos excavados normalmente están forrados con los trocitos de madera producidos mientras se construye el agujero. Muchas especies de pájaro carpintero excavan un nido en cada temporada de apareamiento y reproducción. Les lleva aproximadamente un mes el terminar el trabajo. Los nidos abandonados son usados por otras muchas aves y animales.

Los pájaros carpinteros son típicamente monógamos. La pareja trabaja junta para construir el nido, incubar los huevos y sacar adelante al polluelo. No obstante, en la mayoría de las especies, el macho realiza la mayor parte de la excavación del nido y realiza el turno de noche al incubar los huevos. Los huevos son incubados durante unos 11 a 14 días antes de la eclosión. Luego el pollo tardará unos 18 a 30 días antes de estar listo para abandonar el nido”.

En el Parque Metropolitano no era fácil encontrar, observar o fotografía al “Pájaro Carpintero Andino”. Cuando nos visitó el expresidente Jimmy Carter él tenía mucho interés en poder observar a este pariente de “Woody Woodpecker”, pero la escurridiza avecilla no dio señales de vida en el recorrido que realízamos ese día con nuestro célebre visitante (que ya he reseñado en un relato anterior).

En el registro de la flora y la fauna del PMG que realizó para nosotros, “Activa TV” con la asesoría de Juan Manuel Carrión (cuando -como ya he relatado- se pudo filmar y fotografiar a un peripato), el pájaro carpintero en cambio, decidió esconderse y pese a los múltiples intentos por lograr un registro de esta ave, José  Luis Goyes y su equipo y el propio Juan Manuel, se quedaron con las ganas de conseguir una foto o filmación del “Crimson-mantled Woodpecker”.

En esa oportunidad sólo se consiguió encontrar un tronco seco de eucalipto en el que se podían observar los nidos escavados por estas avecillas que han hecho del Metropolitano su hábitat o ambiente de vida.

Yo mismo, en los tres años y medio en que tuvimos a nuestro cargo el PMG, nunca pude ver o fotografiar al famoso “Pájaro Carpintero de la Sierra”, aunque en dos ocasiones nuestros guardabosques me hicieron escuchar el clásico golpeteo de su pico en algún tronco de árbol en el bosque de la parte posterior de la zona del “patio de comidas”, conocida por los visitantes y usuarios como “los quiscos” o “los jugos”.

En esas dos oportunidades el ruido era evidente pero al acercarnos al área de la que éste provenía, esta incansable taladrador dejaba de golpear y se escondí de inmediato. Jamás pude verlo en su hábitat natural.

Los propios colegas de “Aves y Conservación” solo lograron fotografiarlo en una ocasión y así nos lo reportaron en un informe que incluía la foto respectiva.


Quien tuvo más suerte que yo fue mi amigo David Ponce.

En una ocasión él y algunos amigos, vinieron al Parque Metropolitano para realizar una vista de observación de aves, acompañando a Paul Greenfield, artista norteamericano, experto en aves, radicado en nuestro país.

Greenfield es coautor e ilustrador de un titánico esfuerzo realizado por el famoso ornitólogo Robert Ridgely. Los dos son autores de la publicación “Aves del Ecuador”, magnífica obra, de dos volúmenes, que constituye el resultado de más de  tres décadas de investigación sobre las aves del Ecuador continental.

El primer volumen incluye 96 láminas a color de alrededor de 1600 especies, con un breve texto para cada una, con sus características sobresalientes y datos sobre sus hábitats preferidos. El segundo volumen presenta información sobre geografía, clima y vegetación del Ecuador, las aves  migratorias, áreas endémicas y conservación.

David tuvo la amabilidad de enviarme una serie de fotos de esa visita para incluirlas en los informes de actividades del parque. En ese grupo de fotos se incluía una, tomada con una cámara digital a través del lente de un telescopio, en la que se ve bastante bien al escurridizo “pájaro carpintero”, morador de nuestro parque.


Yo creía que esas fotos iban a ser las únicas que hubiese podido guardar del “Crimson-mantled Woodpecker”, sin embargo hace unos días recibí un correo de mi hermano Jaime que entre otras cosas decía:.

“Hola Mario

Te mando un par de fotos de un pájaro que apareció esta mañana en el jardín que yo no había visto nunca antes en los treinta años que vivimos en Tumbaco.

A más de su colorido, me llamó la atención su tamaño, mayor que el de una tórtola o de un mirlo, como se puede ver comparándolo con el tronco del nogal en el que estaba posado o las hojas del bambú ornamental que están atrás.

No te olvides de avisarme de que ave se trata. Sospecho que es el "pájaro loco", pero no estoy seguro.

Abrazo

Jaime”

Al ver las fotos le respondí de inmediato:

Hola Jaime, efectivamente es el “pájaro loco”…. 

En el afiche que nos hizo Juan Manuel Carrión para el Parque Metropolitano hay un gráfico de esta ave y en el folleto que sacamos sobre aves, también se la puede ver claramente… 

Te voy a mandar detalles escaneados de todos esos materiales.
Se trata del “pájaro carpintero andino” llamado “Pículus rivoli” y conocido localmente como “carpintero dorsicarmesí”…

Un abrazo

Mario



Cuando recibió los dibujos y la información, mi hermano me respondió:

“Se agradece de veras.

La verdad, en persona es más simpático que en el afiche.

Interesante que, pese a ser muy tímido (de ahí que no se lo vea usualmente),  haya decidido desayunar en el jardín de la casa, tipo 7:30, como para oír "Buenos días con Diego Oquendo".

Por lo visto, se dio un festín con los bichitos que hay en el tronco y ramas del nogal.

Otro abrazo.

Jaime”

En el Capítulo VIII del Reglamento que elaboramos para normar el comportamiento ciudadano en el PMG, en la parte referida al “respeto al ambiente” se decía:

Art. 29.- Todas las actividades que se desarrollen en el Parque deberán respetar el patrimonio ambiental.
Art. 30.-   En el Parque está prohibido:
   Cortar, talar, desmontar, quemar, desbrozar, recolectar o dañar: árboles, plantas o flores.
  Cazar, capturar, maltratar, recolectar o transportar especies de mamíferos, aves, reptiles o insectos; así como sus nidos o madrigueras.

Sin embargo la gente inconsciente o los vándalos andan regados por todas partes y si siguen incendiando y deteriorando el ambiente sin respeto alguno, los carpinteros y demás aves de Quito tendrán que mudarse a sitios más seguros para tratar de sobrevivir a ese tipo de “acciones humanas”.
 
Mi hermano me comentó que hace unos días pudo observar a su huésped con una hembra de su especie.

Parece que decidieron fijar su residencia en el nogal de su jardín.

¡Buena cosa!

Ojalá que la acción de los pirómanos no haga que los tímidos ejemplares del Metropolitano desaparezcan o terminen también mudándose en busca de lugares más amigables y menos peligrosos…   

5 comentarios:

  1. Hola Mario.... pues tengo un nido activo del “Piculus rivolii” en el jardín de mi casa (Tumbaco). Si me remites tu email te envío un par de fotos. Saludos, Alfredo Carrasco Valdivieso (alf.carrasco.v@gmail.com)

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    1. Hola Alfredo
      ¡¡Que gusto!!
      Recién este instante he visto tu mensaje de marzo... Me encantaría que me mandes las fotos del pajaro carpintero.

      Mi correo es ciudadmvasc@yahoo.com

      Un abrazo

      Mario Vásconez

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    2. Mi dirección de correo electrónico es:
      ciudadmvasco@yahoo.com

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  2. Hola buenas noches, en el trayecto Baeza-Quito, te comento que a la vera del camino afortunadamente pude observar inmóvil al "Piculus Rivolii", ante lo cual me detuve para tomar una fotografía, pero al ver el estado en el que el ave se encontraba, lo tomé en mis manos y quise animarlo a que emprendiera el vuelo, pero lamentablemente el ave estaba decaída y pensé que estaba intoxicada, ya que por varias ocasiones lo coloqué en una rama pero no podía mantenerse en pie, razón por la cual la trasladé hasta mi domicilio, lugar en donde esta el ave.

    Te ruego me orientes a quien, qué o dónde puedo remitirla para que sea examinada y devuelta a su hábitat natural.
    Gracias por la atención.

    Si es tan amable avise por medio de mi correo.
    abelferguz@hotmail.com

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  3. Creo que Juan Manuel Carrión, director del zoologico de Guayllabamaba es la persoan que te puede aydar en este asunto. Puedes contactarle en Facebook
    http://facebook.com/juanmanuel.carrion1

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